Culturalmente está mal extendida la creencia de que para acudir a terapia psicológica hay que estar “enfermo” o encontrarse muy mal.
Hoy en día hemos avanzado mucho en todo esto y, cada vez más gente, se beneficia de la terapia psicológica no sólo enfocada a dejar de encontrarse mal, también enfocada en el auto-conocimiento o el crecimiento personal, por ejemplo.
Es cierto que cuando nos encontramos mal psicológicamente, ir a psicólogo es el primer paso para trabajar en encontrarnos mejor. Los psicólogos abordamos todo tipo de malestar; por ejemplo la tristeza, la angustia, el miedo, la indecisión, la obsesión…etc. No hace falta llegar a un punto en el que el malestar sea muy intenso, cuánto antes nos pongamos a trabajar en nuestro bienestar, mejor.
La realidad es que, también nos podemos beneficiar de la terapia cuando queremos aprender nuevas estrategias en cualquier área de nuestra vida: gestionar mejor nuestras emociones, como por ejemplo el enfado; relacionarnos mejor con los demás aumentando nuestras habilidades sociales; aumentar la confianza en nosotros mismos…etc.
Por tanto, eliminemos mitos y trabajemos, no sólo en eliminar nuestro malestar, si no también en crecer más a nivel personal, conocernos mejor y potenciar el bienestar en nuestras vidas.












Es bueno enteder que las terapias psicológicas no son solo para las enfermedades o situaciones críticas. Supongo que al igual que con otras partes dle cuerpo, la medicina preventiva es la mejor.
Totalmente de acuerdo…! Al igual que cuidamos nuestro cuerpo no sólo cuando estamos enfermos, todos deberíamos hacer lo mismo con nuestra cabecilla. Me parece muy interesante este punto de vista
Espero que pronto colguéis más artículos
Un saludo!