“Hay tiempo para todo”. Esta frase no es del todo cierta, la realidad es que muchas veces nos encontramos con una gran lista de tareas y/o actividades pendientes de hacer, pero el día sólo tiene 24h y no podemos añadirle más. Lo que sí podemos hacer es organizar mejor nuestro tiempo para sacarle el máximo partido. Este asunto es un tema que preocupa a muchas de las personas que acuden a nuestra consulta de psicología.
Una de las primeras cosas que tenemos que hacer para organizar nuestro tiempo es coger esa larga lista de cosas/tareas/asuntos pendientes de realizar y catalogar, en función de su importancia, y en función de su urgencia. Si con estas variables hiciéramos una combinación, nuestra organización quedaría de la siguiente manera:
1º Tareas urgentes e importantes
2º Tareas urgentes no importantes
3º Tareas no urgentes pero importantes
4º Tareas no urgentes y no importantes
¡Cuidado! No todo es igual de urgente ni igual de importante. Y lo más sano, tanto física como psicológicamente, es que en nuestra organización del tiempo seamos capaces de catalogar como importantes no sólo las tareas que conciernen a nuestro ámbito laboral, o a nuestras obligaciones del hogar; sino que, dejemos espacio y demos prioridad también a tareas y actividades de ocio y/o deporte.
Importante también ser realistas en el tiempo que nos va a llevar cada una de las tareas o actividades. Puede agobiarnos y frustrarnos cuando una de las tareas nos lleva más tiempo del esperado, por lo tanto, es recomendable dejar algo de “espacio” en nuestra planificación para imprevistos. Si hacemos planificaciones poco realistas y llenamos demasiado nuestra agenda, puede que nos bloqueemos y no lleguemos a hacer casi ninguna de las tareas. Muchas veces, una mala planificación del tiempo nos lleva a sentir frustración, ansiedad y bajo estado de ánimo.
Otra cosa a tener en cuenta es, que ciertas cosas o actividades que queremos hacer, se pueden dividir en sub-tareas que no necesariamente tengo que llevar a cabo el mismo día.
Algunos trucos para maximizar nuestro tiempo son, por ejemplo, dormir un poquito menos (a veces con adelantar nuestro despertador 15 minutos, o acostarnos 15 minutos más tarde, conseguimos aprovechar mucho mas el tiempo). Eso sí, siempre durmiendo las horas necesarias.
Otro de los trucos es restar horas de televisión; muchas veces, nos “atrapa”, resulta una actividad bastante pasiva que nos quita tiempo de hacer otras cosas como leer, hacer deporte, ver a amigos…etc.
Igualmente, ocurre con el uso del móvil y resto de dispositivos electrónicos, aunque es una actividad menos pasiva, no solo invertimos en su uso demasiado tiempo, además puede ser una interferencia a la hora de realizar otras tareas, restando eficacia y eficiencia en la ejecución de las mismas; por lo que tardamos más tiempo en realizarlas o finalizarlas.









Sorprendente post. Gracias por compartirlo…Espero màs…
Saludos